El mundo contemporáneo exige a los ejecutivos ser más
competitivos. Por ello, proyectar una imagen de credibilidad y seguridad, se ha
convertido en una herramienta fundamental a la hora de promover la confianza y
generar autoridad, liderazgo y poder.
Según los expertos, todo profesional que ejerza puestos de
dirección y desee obtener un mejor desempeño, tanto de sus labores, como de su
equipo de trabajo, debe aprender a desarrollar una imagen integral, que abarque
factores desde la vestimenta, hasta la identidad y el compromiso.
La forma de vestir es una de las piezas que conforman la carta
de presentación de los profesionales y una de las más determinantes a la hora
de triunfar en una compañía. Sin embargo, hasta el vestuario más exclusivo no
tiene sentido si la actitud de quien lo porta no proyecta liderazgo y
personalidad

No hay comentarios:
Publicar un comentario